domingo, 17 de junio de 2012

CLARA DE ASÍS Y LA EUCARISTÍA


Clara ha aprendido a orar escuchando en silencio la Palabra que se hace carne en nosotros. La Palabra encarnada en el Pan de la Vida, lo único que realmente podemos contemplar de la verdadera imagen de Jesús, entregado por nosotros.


Clara, a fuerza de mirar, adorar, se ha dejado seducir, ha descubierto una Persona real con quien ha entablado un diálogo de amor, de cercanía, de amistad, de intimidad esponsal.

Y desde ese diálogo, se ha dejado transformar en lo que han contemplado sus ojos, hasta convertirse en otro Cristo para sus hermanas, para el mundo...



Edita Edelweiss








NO TEMAS


“No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el Reino”. Son palabras de Jesús a sus discípulos, a los de ayer y a los de hoy. Entonces y ahora los discípulos se inquietan por la vida, por el cuerpo, por el futuro, por la propia debilidad, por el poder del mundo que los amenaza. Para ellos, entonces y ahora son una evidencia las razones del temor, y son misterio los motivos de la esperanza.


“No temas, pequeño rebaño”, aunque camines por cañadas oscuras, no temas aunque sientas como un puñal en las entrañas la prueba de la fe. No temas verte semejante a tu Maestro y Señor en su hora, en su noche; no temas verte despreciado como él, ultrajado, ensuciado, perseguido, crucificado.


No temas, pequeño rebaño, porque vuestro Padre ha tenido a bien daros el Reino”. El Padre lo ha escondido en tu oscuridad, lo ha sembrado en ti, y aunque el sembrador duerma de noche, la semilla germina y va creciendo, y tu tierra, ella sola, va produciendo la cosecha que el Espíritu de Dios madura en ti para la siega.




Escuchando y creyendo comulgas la palabra de Dios, escuchando y creyendo comulgas el cuerpo de Cristo, el grano de mostaza, la más pequeña de las semillas, el Reino que se te da, para que Cristo crezca en ti, para que tú crezcas en él, para que seáis uno, para que en Cristo y en ti puedan encontrar cobijo los pobres de la tierra.



“No temas, pequeño rebaño”.



Feliz domingo.


Fr. Santiago Agrelo

Arzobispo de Tánger




Edita Edeoweiss










lunes, 11 de junio de 2012

CLARA DE ASIS INTERCEDE POR SUS HERMANAS Y POR SU CIUDAD




Es el icono tan conocido de Clara con la custodia en la mano.



En su tiempo no era habitual exponer al señor en la custodia, sino que estaba en un cofrecito escondido en el sagrario.

En un momento de peligro tanto para las hermanas, como después para la Ciudad de Asís, Clara realiza un gesto, para nosotros tal vez de "película". No llama a na...die, no se angustia, no pierde los nervios. tranquilament...Y manda a todas las hermanas que oren. Ella, se dirige a Aquel que la ama hasta el extremo. Ora a su Señor para que librere a sus hermanas y a la ciudad del inminente peligro. Y con fe firme, toma el cofrecito en sus manos y lo alza como un estandarte. Escucha una voz: "Yo seré siempre vuestra custodia".


Es Aquel en quien cree, a quien ama. Aquel con quien mantiene una relación viva, real. Él es el Alguien que actúa verdaderamente cuando se tiene fe, "al menos como un grano de mostaza". (Leg. Cl. 21-23)






Edita: Edelweis