lunes, 29 de junio de 2009

JESÚS COMPAÑERO




Nuestra fe nos dice que Jesús está realmente presente en la Sagrada Eucaristía. En nuestro peregrinar por la vida Jesús se hace alimento y compañero de camino. Aunque nuestro corazón sea insensible muchas veces a esta realidad, aunque nuestros sentidos y nuestra razón duden, hagamos siempre un acto de fe, y reconozcámoslo en la Santa Eucaristía. Visitemos con frecuencia a Jesús reservado en el Sagrario o expuesto en la Custodia para darnos cuenta que realmente es Él quien nos visita, quien nos alimenta, quien nos acompaña. Saber que Dios es compañero, que se ha hecho amigo, confidente, Cirineo nuestro, nos hace, no sólo más llevadero el camino sino asombrosamente gozoso.
"Venid a mi" nos dijo, vayamos a Él.

Edita: edelweiss